|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
Material compilado y revisado por la educadora argentina Nidia Cobiella (NidiaCobiella@RedArgentina.com)
LEYENDA
DE LA YERBA MATE Un día, Dios resolvió inspeccionar el mundo por él creado. Recorrió diversas regiones y, al finalizar la jornada, encontróse en pleno bosque misionero, frente a la choza de un leñador. Llamó y fue atendido por un anciano que allí vivía en compañía de una nieta, hermosa criatura cuyos cuidados dulcificaban su dura existencia. Aunque pobre, brindó hospitalidad al viajero y no sólo le dio albergue sino que lo agasajó con las mejores provisiones que tenía. No había amanecido aún el día siguiente, cuando Jesús se dispuso a continuar su viaje. Al despedirse del anciano le dijo: -Has sido tan bueno conmigo, que desearía retribuir tus atenciones. Dime, ¿qué es lo que más anhelas? -Señor -respondió éste, con toda humildad-; para mí nada deseo. En cambio, para mi niña, yo. querría un destino seguro, una vida sin penas y tan llena de bondad que, a su muerte, todos la recordasen con cariño. -Tus deseos se verán cumplidos ahora mismo -díjole al tiempo que se inclinaba para besar a la joven: -La haré inmortal, quedará para siempre en la tierra y su bondad será eternamente alabada por los seres humanos. No bien terminó de hablar, Jesús desapareció y los asombrados ojos del leñador vieron transformarse a su nieta en una lozana planta de abundantes hojas. Era la yerba mate, el vegetal que desde entonces, tanto bien proporciona a la humanidad.
|
|
|
||||||||||||||
|
|
|
|
Contenidos distribuidos bajo una Licencia de Creative Commons. |
|