El
Palacio de Versalles fue una antigua
residencia real. Está ubicado en el municipio
del mismo nombre:Versalles, y su construcción
fue dispuesta por Luis XIV.Esta edificación contiene la famosa sala de los espejos, donde fue coronado el emperador alemán, el 18 de enero de 1871. (El palacio fue el cuartel general de la armada prusiana en 1870 durante el asedio de París.) También en esta sala, el 28 de junio de 1918, se firmó el Tratado de Versalles.
Luis XIV quería dejar París y decidió
construir Versalles, como una residencia real
alejada de los problemas. Fue realizada en
varias etapas y con muchas remodelaciones.
Luis XV fue el responsable de la destrucción de muchos de los espléndidos edificios de la época de Luis XIV, pero en el interior del palacio se crearon unas magníficas decoraciones. Los jardines y, en particular el Trianón, se enriquecieron con la edificación del Pabellón Francés y el Pequeño Trianón. También se realizaron demoliciones y los cambios sucesivos hicieron desaparecer la Sala de Baños, la escalera de los Embajadores, y se clausuró la Galería Basse.
D
urante
el reinado de Luis XVI Versalles continuó su declive,
convirtiéndose en un lugar sin vida, olvidado por los cortesanos
y la familia real. Además, el mantenimiento del palacio
ocasionaba un gasto enorme. La falta de comodidades (sala de
baños destruida) obligaba a una renovación profunda de los
departamentos y edificios; la falta de dinero fue posponiendo
los proyectos de rehabilitación hasta que llegó la Revolución
francesa.
Versalles había concluido su época de esplendor.
Versalles
vivió el apogeo de la Francia de los Borbones, y también su
destrucción: en Versalles se establecieron los Estados Generales
en 1789. Posteriormente quedó vacío. En 1792, tras la caída de
la monarquía, fue saqueado.
Luis Felipe encargó a su ministro Camille Bachasson, conde de Montalivet, la conversión del palacio en museo: de esa época data la dedicatoria: "A todas las glorias de Francia".








