
“Educar
Nuestra Comunidad es Sembrar el Desarrollo del Mañana”
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Jorge Luis Inoa
La Mentira
Según el diccionario mentir es “decir algo que no es verdad con intención de engañar”. Y si buscamos una definición más académica, nos topamos con “expresión o manifestación contraria a lo que se sabe, cree o piensa”. Así que quien engaña o confunde sin ser consciente de hacerlo, no miente: simplemente trasmite a los demás su propia equivocación.
La relación que cada persona mantiene con la mentira -además de decir mucho de ella-, es bien distinta a la de los demás. Hay quienes sólo recurren a la mentira cuando es compasiva, o cuando les proporciona resultados positivos sin generar engaño importante o si se trata de un asunto banal. Y también los hay que mienten a menudo, casi por costumbre y sólo en temas poco relevantes. Pero no podemos olvidar a quienes mienten esporádicamente pero a conciencia, generando daño a los demás o persiguiendo beneficios personales. Y también los hay que mienten, o callan verdades necesarias, por timidez, por vergüenza o por falta de carácter.
¿Por qué mentimos?
Algunas personas no mienten nunca (o casi nunca) por razones bien distintas de la ética: por miedo a ser descubiertos, por pereza (no hay que recordar los detalles de la mentira en el futuro), por orgullo (“¿cómo voy a caer yo tan bajo?”)... Pero, si lo pensamos bien, razones bien similares son las que pueden impulsarnos a mentir u omitir, en determinadas circunstancias, lo que pensamos o sabemos. Porque verdades como puños muy inoportunas, o que ofenden o incordian. Tan importante como el hecho de mentir o decir la verdad es la intención con que se hace una u otra cosa. Y he ahí el verdadero dilema moral. Una mentira que a nadie daña o incluso reporta beneficio a su destinatario puede ser más defendible que una verdad que causa dolor innecesariamente. Mentimos por muchas razones: por conveniencia, odio, compasión, envidia, egoísmo, o por necesidad, o como defensa ante una agresión... pero dejando al margen su origen o motivación, no todas las mentiras son iguales. Las menos convenientes para nuestra psique son las mentiras en que incurrimos para no responsabilizarnos de las consecuencias de nuestros actos. Y las menos admisibles son las que hacen daño, las que equivocan y las que pueden conducir a que el receptor adopte decisiones que le perjudican. Concluyamos, por tanto, que los dos parámetros esenciales para medir la gravedad de la mentira son la intención que la impulsa y el efecto que causa.
- No debemos mentir
- Se hace mucho daño mintiendo
- El que miente debe cubrir con mentiras todo el resto de su vida para que no lo descubran
- Dios Castiga al que miente
AMIGUITOS ¿ QUE ES SER IRRESPONSABLE ?
1.– INVENTAR ACCIONES QUE SON MENTIRAS
2.– NO HACEN SUS LABORES Y SOLO VIVEN DE LA TEORIA
3.– NO APORTAN IDEAS NUEVAS
4.– DICEN TODO ESTA BIEN, ESTANDO TODO MAL
5.– LOS BUENOS FRUTOS LOS QUIEREN DESTRUIR
6.– NO ACEPTAN EL PROGRESO DE LOS DEMÁS
7.– SIEMPRE BUSCAN EXCUSAS PARA NO TRABAJAR
8.– NO AMAN A DIOS PUES SOLO JUEGAN CON EL
9.– SON APASIONADOS Y NO HACEN NADA EN CONCRETO
10.– EL ENGAÑO Y LA TRAICIÓN VAN DE LA MANO SIEMPRE
Como ven amiguitos nunca debemos de ser Irresponsables, porque además esto DIOS lo castiga. Hasta la próxima......