![]() |
![]() |
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
“Mamá
hay una sola”
de
Joaquín
Pico Piñeyro Fue un 5 de enero cuando emprendí un viaje con mis amigos, Marcos, Paolo, Enrique y Maxi desde Chicago hasta Florida. Con
sólo 13 años nos escapamos de nuestras casas sin contar nada a nadie. Ya
habíamos planeado esto desde 5to grado, claro que nunca imaginé que
nos atreveríamos. Elegimos ir para Florida porque teníamos un amigo por carta que tenía 18 años y vivía solo porque su padre y su madre habían muerto en un accidente automovilístico. Además estábamos hartos de no poder hacer lo que queríamos. Lo
primero que hicimos fue
contar el dinero que teníamos ahorrado, 200$. Sabíamos que no
aguantaríamos mucho y que deberíamos viajar colados, o hacer dedo en
la autopista. Luego
encontramos un teléfono público y llamamos a nuestras mamás para que
no se preocuparan. El
primero en hablar fue Marcos, muy valiente por su parte enfrentarse en
una incesante discusión de sufrimiento y angustia, pero finalmente le
explicó las cosas (algo cambiadas). La
mamá le rogó que
volviera, la cosa fue que lo convenció y
volvió, pero sin nosotros. Cinco
minutos antes de irse nos dijo que haría lo posible porque nuestras mamás
no se preocuparan. El
siguiente en llamar fue Paolo, quien no dejaba de pensar en qué mal se
pondría su madre si él la abandonaba. Él
también decidió irse ya que en la conversación notó a su madre muy triste. Pero
no se fue sólo, Maxi también
decidió volver. Sólo
quedamos Enrique y yo. Solamente
aguantamos dos horas sin nuestras
madres, volvimos llorando por haberles dado ese susto.
Primero él fue a su casa, lo saludé y vi cuán fuerte abrazaba
a su madre y la alegría que tenía al verla. Por
fin llegué a mi casa y
salté sobre los brazos de mi mamá, la abracé como nunca y finalmente
me di cuenta de que “madre hay una sola”
|
|
|
||||
|
|
|
|
Contenidos distribuidos bajo una Licencia de Creative Commons. |
|